En lo mas profundo.



Por él, solo él, y yo.  La música me aploma, me hace vibrar, y he sentido todo aquello, una esfera pronunciándose en mi ser, y ese miedo, el miedo que se desliza como piezas de domino, la gangrena agitación de cada partícula, y cuando sientes que tu alma suspira, y anhela ser fuerte, y quiere ser la sensación mas pura, cuando el desahogado sentimiento de rabia te arrincona y balancea, y juega, hiere, y desangra.

Veo, lo que nunca veo, porque realmente no veo, y es que me muero, por estar muerta, y sin sentirlo, siento, y me desplomo en cada nota de esta absurda letra, porque mi inmenso llanto exhibe un algoritmo resuelto, pero sin resolver, y mi ira incontrolada se desata en cada vértice de mi aliento, en cada riego de mi sangre, en cada borde de mi salina piel.

Y el piano suena rápido, mi herida hierve, y el amor no descansa, siempre alienta, y produce la endorfina, y me enamoro, y vivo a si,  porque siento que mi vida es una cordura y un profunda insensatez, y en cambio, vivimos para ser confusos, y no arreglarnos, pero es el alma, y es aquello, que nadie encuentra y todo el mundo quiere encontrar, porque sentirse bien también es sentirse mal, y quien soy yo para ejecutar el refugio de nuestra existencia, quien soy yo para entender, lo que uno mismo no entiende.

Pero soy yo, soy yo, quien a juzgado mi sed, y he roto, el corazón mas noble, mas inmenso. Y me acuchillo en vano, y extermino mi entretela, porque necesito hacerlo. Y entiendo, y entenderé todo aquello que tu sensibilidad consigne. Y te ..., te ..., pero es el titubeo de nuestra cansada tez, y nos incendiamos, y nos dormimos en esta intrépida locura.

Y te abrazo, cada noche, y cuando mis ojos se agotan, sueñan, y mi sentido desaparece de la tierra, del mundo, de lo real, de nuestra vida. Entonces solo somos cuerpo, materia. Y esta vivo, y es la sensación mas empírica de la ilusión, y eso, produce la libertad de nuestra existencia. Y el molinillo de la ternura, y esa magia que desprende un corazón enamorado, el sentimiento mas profundo y agudo jamás pronunciado, tu corazón.

Te odio, a mi, y solo yo puedo aborrecerme, porque he golpeado, te he golpeado, y no puedo perdonarme, porque dentro de mi, existe algo, existe, y yo misma lo he maltratado, pero juro, que es  puro, y honesto. Pero que mas da, tan solo somos figuras que nacen para aborrecer el tiempo, y cuando es tal el disparate, nuestra memoria deja de palpitar, y en un suspiro, dejamos de existir.

Para siempre.

Comentarios

Entradas populares